La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define la sostenibilidad como la capacidad de “satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la habilidad de las futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades”.
Este concepto fue introducido formalmente en el Informe Brundtland, publicado en 1987 bajo el título Nuestro futuro común. Dicho informe fue pionero al señalar los impactos ambientales negativos del desarrollo económico y la globalización. Además, subrayó la urgencia de encontrar soluciones frente a los problemas derivados de la industrialización acelerada y el crecimiento poblacional.
Sin embargo, pese a los avances tecnológicos y económicos registrados en las últimas décadas, persisten prácticas caracterizadas por el uso excesivo de los recursos naturales. Esto ha generado desequilibrios ambientales y múltiples problemáticas sociales, incluso en contextos donde el crecimiento económico ha sido significativo.
Ante este panorama, la adopción de prácticas orientadas por la sostenibilidad ha adquirido un carácter urgente. De acuerdo con instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), este enfoque se sustenta en tres dimensiones principales: ambiental, económica y social.
En tanto, otras corrientes incorporan una cuarta dimensión, la sostenibilidad política, que articula y da soporte a las demás.
En este sentido, la participación del sector privado juega un papel clave. Productos Abadi, con más de dos décadas de experiencia dentro de la industria alimentaria, cuenta con iniciativas y políticas en el ámbito de la sostenibilidad que buscan generar un impacto positivo en todas sus dimensiones.