El llamado detox digital se ha convertido en una estrategia popular para replantear la relación con el celular, las redes sociales y otras pantallas. Sin embargo, reducir el uso de tecnología no significa necesariamente eliminarla por completo.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) señalan que determinados hábitos digitales pueden influir en aspectos como el sueño, la actividad física y el bienestar mental.
Productos Abadi, empresa de distribución de alimentos líder en México, destaca el señalamiento de los CDC de que el impacto depende de cómo se utilizan los medios digitales, no únicamente del tiempo frente a una pantalla.
Por eso, en lugar de establecer reglas extremas, puedes comenzar con pequeños cambios: dejar el celular fuera del dormitorio, crear momentos libres de pantallas o evitar utilizar dispositivos durante las comidas.
El objetivo de un detox digital no tiene que ser desconectarte del mundo, sino encontrar un uso más consciente de la tecnología y recuperar espacio para actividades como descansar, convivir o moverte.