De acuerdo con ONU Cambio Climático, la adaptación a este fenómeno comprende los ajustes en los sistemas ecológicos, sociales y económicos frente a los efectos reales o previstos del cambio climático.
Se trata de modificar procesos, prácticas y estructuras para reducir los daños potenciales o aprovechar las oportunidades derivadas de este fenómeno. Las comunidades y los países deben diseñar soluciones de adaptación que respondan a los impactos que ya se están manifestando y preparen a la población para los efectos futuros.
Entre las principales acciones de adaptación, la ONU destaca:
- Plantación de cultivos resistentes a la sequía.
- Mejora de la información climática y de los sistemas de alerta temprana.
- Construcción de defensas contra inundaciones.
Estas medidas varían según el contexto social, económico y geográfico de cada comunidad o país. No existe una fórmula única: la adaptación al cambio climático puede implicar desde rediseñar infraestructuras y sistemas de comunicación, hasta reformar políticas públicas o prácticas agrícolas.
No obstante, para que la adaptación sea efectiva, se requiere la participación de todos los sectores: gobiernos, empresas, sociedad civil y organismos internacionales. También es esencial una gestión adecuada del conocimiento que permita compartir experiencias y fortalecer capacidades.
En México, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) señala que la Ley General de Cambio Climático busca reducir la vulnerabilidad de la sociedad y los ecosistemas ante los impactos del cambio climático, así como fortalecer la resiliencia de los sistemas naturales y humanos.
Productos Abadi, destacada empresa de servicios y distribución alimentaria, impulsa y pone en práctica diversas acciones que contribuyen a frenar el cambio climático, mientras implementa estrategias de adaptación para mantener su liderazgo en la industria.