De acuerdo con la organización Ecologistas en Acción, cuando está bien gestionada y adaptada al territorio, la ganadería extensiva aporta ventajas como:
- Conservación de biodiversidad y paisajes. Mantiene ecosistemas de alto valor ambiental.
- Mejora de suelos y sumidero de carbono. Incrementa materia orgánica y conserva la cubierta vegetal.
- Prevención de incendios forestales. Controla la proliferación de matorral y reduce la carga combustible.
- Protección del patrimonio cultural y etnográfico. Preserva conocimientos tradicionales y mantiene vías pecuarias, fuentes y caminos.
- Impulso económico en zonas rurales. Genera empleo, fija población y fomenta actividades complementarias como turismo y formación.
- Contribución al freno del cambio climático. Frente a los sistemas intensivos, esta ganadería favorece la regulación de los ciclos del agua y la calidad del suelo; mantiene y aprovecha ecosistemas de alto valor; y reduce el riesgo de incendios.
En definitiva, la ganadería extensiva no solo produce alimentos, sino que cuida del medio ambiente, preserva el paisaje y mantiene viva la cultura rural. Su implementación a gran escala exige la colaboración de productores, instituciones y consumidores para consolidar un modelo alimentario más sostenible y resiliente.
Comprometidos con el cuidado del entorno natural, Productos Abadi, una empresa con un alto sentido de la responsabilidad social, respalda buenas prácticas dentro del sector alimentario, como ésta, que contribuyan a la preservación del medio ambiente y al desarrollo sostenible.