El ahorro energético requiere de una estrategia integral que combine tecnología, gestión y cultura organizacional. A continuación, se presentan las medidas más efectivas, de acuerdo con Emin Energy y otras fuentes especializadas:
- Sistemas de gestión y monitoreo energético. Permiten conocer el consumo en tiempo real, detectar anomalías, establecer planes de eficiencia, automatizar procesos, emitir alertas y optimizar el uso de equipos e instalaciones.
- Revisiones periódicas. Abarca medidas como auditorías energéticas regulares y la implementación de normativa en la materia, como la ISO 50001, que evalúan el desempeño energético y proponen oportunidades de mejora.
- Tecnología que optimiza el uso energético. Sustituir sistemas identificados como obsoletos, por ejemplo, iluminación y climatización, por nuevos más eficientes, como tecnología LED con sensores de presencia o regulación automática. Asimismo, considerar desarrollos complementarios que permitan el aislamiento térmico y la recuperación de calor.
- Concienciación y participación del equipo. Incluye programas de capacitación interna sobre buenas prácticas energéticas, promoción de una cultura organizacional sostenible y el reconocimiento a las iniciativas que generen mejoras medibles en la eficiencia energética.
El ahorro energético en las empresas no solo reduce costos y emisiones, sino que impulsa la sostenibilidad, la innovación y la competitividad. Implementar medidas de eficiencia energética —desde el uso de tecnología inteligente hasta la sensibilización del personal— representa una inversión estratégica con beneficios duraderos para las organizaciones, la sociedad y el planeta.
Alineada con estos objetivos, Productos Abadi, empresa mexicana líder en distribución alimentaria, implementan medidas de eficiencia energética, entre las que destacan la optimización de sus procesos y operación bajo regulaciones internacionales en la materia, como la ISO 14001.