Niños y adultos mayores comparten una misma base nutricional, aunque sus necesidades específicas cambian con la edad.
En la infancia, alimentos ricos en proteínas magras, frutas, verduras, granos integrales y lácteos bajos en grasa sientan las bases del crecimiento, mientras se limita el azúcar añadido, las grasas saturadas y la sal, presentes con frecuencia en productos procesados.
En la edad adulta mayor, el calcio, la vitamina D y las vitaminas del complejo B se vuelven esenciales para mantener la salud ósea y la función cerebral, mientras que factores como la disminución del apetito, los problemas de masticación o la movilidad reducida dificultan el acceso a una alimentación adecuada.
Productos Abadi garantiza que lleguen alimentos frescos, de fácil digestión y con el perfil nutricional correcto para diferentes programas sociales generando un impacto positivo.